SEO y webmaster
Comprobador de redirecciones
Sigue cada salto de una URL hasta su destino final, con los códigos HTTP incluidos.
Detrás de un solo enlace puede esconderse una auténtica carrera de obstáculos: de http a https, del dominio antiguo al nuevo, de la versión sin www a la versión con www. Cada redirección extra ralentiza la página, diluye la autoridad que transmiten los enlaces y, a partir de dos saltos, empieza a desperdiciar el presupuesto de rastreo de Google. Esta herramienta sigue una URL salto a salto, muestra el código HTTP de cada etapa (301 permanente, 302 temporal, 307 y compañía), detecta los bucles infinitos y te avisa cuando la cadena es demasiado larga. En segundos ves el camino exacto que recorren tus visitantes y los buscadores — y dónde acortarlo. Gratis, sin cuenta y sin límite.
¿Cómo funciona?
- Pega la URL de partida que quieres comprobar (una dirección antigua, por ejemplo).
- Haz clic en «Analizar» para seguir la cadena completa.
- Lee cada salto con su código HTTP hasta el estado final.
- Si la cadena supera los dos saltos, apunta la primera URL directamente al destino final.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre una redirección 301 y una 302?
La 301 es permanente: indica a los buscadores que la página se mudó definitivamente y transfiere la autoridad de la URL antigua a la nueva. La 302 es temporal: la URL antigua sigue siendo la de referencia. Usar una 302 para una mudanza definitiva es un error SEO clásico.
¿Por qué son malas las cadenas de redirecciones?
Cada salto añade un viaje de ida y vuelta por la red — es decir, tiempo de carga — y Google solo sigue un número limitado de redirecciones consecutivas. Más allá de dos saltos, la autoridad transmitida se erosiona y los rastreadores pueden rendirse antes de llegar a la página final.
¿Cómo arreglo un bucle de redirección?
Un bucle ocurre cuando dos reglas se reenvían la una a la otra — normalmente un conflicto entre la configuración del servidor, el CMS y el CDN. Localiza en la cadena la URL que vuelve hacia atrás y elimina o corrige la regla correspondiente para que todo apunte a un único destino.
Mi URL no redirige a ningún sitio, ¿es un problema?
Todo lo contrario: una URL que responde directamente con 200 es el caso ideal. Solo asegúrate de que todas las variantes (http, https, con y sin www) acaben en la misma versión canónica.